A mar abierto

Queridos lectores: no suelo escribir relatos que se desarrollan en el mar. Sin embargo, hoy quiero intentar algo diferente. Espero lo disfruten mucho.

Lyn, después de años de espera, por fin irá a su primera expedición a mar abierto. Tiene un poco de miedo, ya que los últimos barcos que han salido de excursión, no han regresado, pero algo le dice que ellos tendrán más suerte que ellos. Además, sabe que si los rescatan se convertirán en los héroes del pueblo, lo cual les garantizaría dinero y respeto por el resto de sus vidas, y eso era lo que más perseguía Lyn.

Con su barba maltratada, su bigote poblado, sus ojos negros y sus labios gruesos, Lyn jamás había recibido el adjetivo de buen mozo. Todas las personas que lo veían huían, pensando que trataría de robarles sus pertenencias o que simplemente quería hacerles daño. Un buen día, se cansó de ese trato hacia su persona y decidió enlistarse para las excursiones. Si lograban su cometido, la gente del pueblo lo admiraría por siempre. En caso de que falleciera, honrarían su memoria. Ambas opciones eran buenas para él.

Todos los tripulantes están listos para ir a mar abierto a luchar contra seres monstruosos e inimaginables. Así que saludan con respeto al pueblo y se van directo hacia aquél punto que une el cielo y el mar. El olor a agua salada llena el ambiente y Lyn, por fn, se siente en casa.

Pasan varios días sin encontrar nada. Algunos incitan al capitán para que regresen al pueblo, pero él se niega. Dice que no quiere quedar como cobarde. Lyn lo apoya, para sorpresa de todos. Con eso, por primera vez, es un personaje notable en ese barco. El capitán lo elije como su discípulo en caso de que el muera.

Poco a poco le va enseñando todo lo que tiene que saber del barco, del mar y de la vida. Y le inyecta en su mente la idea de que cualquier capitán debe hundirse con su barco.

Días después, sufren un accidente. El barco choca con una piedra que hace un hoyo considerable en la cubierta. Todos van hacia los barquitos salvavidas, excepto Lyn. El capitán le dice que olvide sus palabras y que es mejor que ambos se salven. Ahí es cuando Lyn comprende que él es el verdadero capitán, dispuesto a morir al lado de su barco. Nadie intenta detenerlo. Lo ven hundirse poco a poco, con mucho honor y honra en su rostro.

Está de más decir que fue el único que falleció en esa expedición a mar abierto. Sin embargo, Lyn cumplió su objetivo: ser querido, aunque sea por una vez. En su honor, cada barco que salía del pueblo se llamaba Lyn. Lyn… el capitán que no abandonó a un barco que no era suyo.

Anne Kayve

Imagen de Youssef Jheir en Pixabay

14 comentarios sobre “A mar abierto

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: