Los hombres no lloran

Queridos lectores: qué misteriosa cosa es la muerte, ¿no…?

Roger, desde que falleció su esposa, no había derramado ni una sola lágrima. Tal parecía que se estaba comportando como un robot, esos que pronto dominarían al mundo. Muchos le decían que no tenía corazón, o que debía dejarse llevar por sus sentimientos, por lo menos una vez en su vida.

Él respondía con un susurró: “Los hombres no lloran”. Muchos trataban de debatirle esa idea, pero otros desistían de inmediato, ya que sabían cómo era. Sabían que no iban a hacerlo cambiar de opinión.

Llegó el día del entierro, y todas las personas estaban presentes. Incluido su único hijo, el cual no había dejado de derramar lágrimas tras la noticia de que su madre ya había fallecido. Roger no se lo reprochó, pues en el fondo sentía el mismo dolor y vacío que él.

Los tambores que anunciaron que el ataúd estaba a punto de bajarse al hoyo que los trabajadores habían hecho y su hijo, para sorpresa de todos, empezó a entonar la canción de su madre, aquella que siempre tarareaba cuando se encontraba triste.

-Y estaré ahí, contigo, en tu corazón, y venceré mil monstruos, mil tormentas por ti…

Roger se tapó la boca con ambas manos, esa era la canción que él siempre le había susurrado al oído a su amada Olivia cuando se conocieron. Con el tiempo, ella decidió siempre cantarla a su hijo para que pudiera dormir. Entonces, no pudo más y empezó a llorar, dejándose llevar por el dolor de la muerte de su esposa y la melódica voz de su único hijo.

Y así, aunque sea unos instantes, dejó de lado las palabras que su padre siempre le gritaba cuando era niño: “Los hombres no lloran”.

Anne Kayve

Imagen de Annie Spratt en Pixabay

5 comentarios en “Los hombres no lloran

  1. una historia triste pero linda y sin dudas te hace pensar,
    es muy misteriosa la muerte la verdad, ´puede ablandar hasta al mas duro de sentimientos, aunque en realidad no es la muerte la que ablanda los sentimientos sino el amor y el dolor de cuando una persona se va, creo que todos tenemos una persona a la cual extrañamos. a por cierto, ¿me das permiso de compartir eta historia? sinceramente me tocó el corazón

    Le gusta a 1 persona

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