Destellos de música

Queridos lectores: hoy les quiero contar una historia que observé hace algunos años. En la mañana, cuando estaba pensando en qué escribir, vino a mi mente y decidí que era momento de inmortalizarla.

Miriam, con gran pesadumbre, observó el recinto en el que se llevaría a cabo el concierto de su artista favorita en menos de dos horas. Estaba sola a pesar de que era el día de su cumpleaños debido a que el chico que la iba a acompañar decidió que era mejor que sus caminos se separaran justo dos semanas antes de ese evento tan importante para ella… ¿cuántas veces puedes ir al concierto de tu cantante favorito el mismo día en que cumples años? Ella lo había odiado infinitamente después de esa acción y más cuando se percató de que cada quien se había quedado con su boleto respectivo. Ahora, no sabía si el iba a asistir o simplemente lo iba a dejar pasar.

Una parte de ella quería que fuera pero la otra sabía que eso la mataría pues sabía que su ruptura era definitiva. No obstante, tampoco quería estar sola en ese día tan importante para ella.

Su madre había insistido en acompañarla pero ella le había dicho que no rotundamente ya que sabía que era algo que tenía que enfrentar sola, a pesar de que eso le rompiera aún más su pobre corazón.

Observó como la gente ya se estaba empezando a formar así que la imitó. Muchos tarareaban ya las canciones de la persona que iban a ver mientras otros estaban muy entretenidos viendo los recuerdos que estaban vendiendo algunos vendedores ambulantes.

El concierto pasado ella había comprado una playera y la había llevado en esa ocasión. Sin embargo, cuando se acercaron a ofrecerle un llavero no dudo en pedirlo. Fuera malo o bueno ese día, quería tener algo tangible que le recordara todo lo que pasara.

Los guardias los empezaron a dejar pasar y ella, al pasar enfrente de ellos, enseñó su boleto. Ellos lo escanearon y, después de verificar que era original, le permitieron el paso. El lugar era hermoso así que por unos momentos olvido la triste situación en la que se encontraba.

Cuando llegó a su lugar, fue inevitable decepcionarse cuando vio el asiento de al lado vacío. Una parte de ella (la más racional) le dijo a gritos que se iba a quedar así durante todo el tiempo que durara aquél concierto y ella se sintió vacía. Debería estar feliz ¿no? ¡Era su cumpleaños! Nada debería hacerla sentir miserable. No obstante, su realidad era totalmente diferente a la que había imaginado cuando se entero la fecha en que iba a ser el concierto.

Después de algunos minutos, una pareja le pidió permiso para pasar y ella se quitó algo contrariada, ¿por qué a su lado tenía que estar una pareja feliz? ¿No podía haber sido una chica soltera que empoderada había decidido ir sola? ¿o una viuda que no tenía con quien ir?

Cruzó los brazos incómoda y luego miró su celular con la esperanza de tener algún mensaje de felicitación o algún aviso de que ese chico se había retrasado y que a pesar de lo sucedido iba a estar ahí para acompañarla.

La luz se desmayó y ella supo que estaba a punto de comenzar. Su asiento seguía vacío así que se resignó a estar sola. No obstante, cuando sus canciones favoritas empezaron a fluir y retumbar en todo el lugar, logró olvidar por instantes su soledad. Después de todo, no era tan malo.

Poco después de una hora, sintió más fuertes los destellos de música en sus oídos y cerró los ojos para dejarse llevar por ellos. Quería desconectarse de todo y aprovechar el éxtasis en el que se encontraba.

De repente, unos brazos la rodearon por la cintura y ella no hizo ningún movimiento. Sólo sonrío ya que sabía de quien eran. Sin pensar en el futuro, simplemente se dejó llevar por su corazón y buscó los labios de aquel chico.

Sabía que no era lo correcto pero tenía la certeza de que hasta los finales más tristes merecían ser recordados por algo hermoso, impactante y fuera de lo común y ese era el momento de ambos.

Anne Kayve

Imagen tomada de Free-Photos

8 comentarios sobre “Destellos de música

Agrega el tuyo

  1. Sí, que puedes dejarte fluir sin prejuicios…hermoso amor juvenil…que relatas a pleno y haces recordar al lector alguna situación similar. No te detengas…avanza…desafiarte a ti misma y lo lograras. Te felicito. Un cálido saludo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: